No sabemos si esto ocurriría en España, pero a un profesor estadounidense, más le habría valido seguir llenando el depósito de su vehículo en la gasolinera.

Bob Teixeira, un profesor de guitarra de Charlotte, decidió que el ser dependiente del petróleo era algo que había que ir terminando. Así que ni corto ni perezoso decidió aportar su grano de arena. Invirtió unos 1200 dólares en adaptar su coche, un Mercesde el año 1981, para que pudiera funcionar con aceite vegetal.
El siguiente paso fué comprar garrafas de aciete de soja, lo que le supuso invertir aproximadamente un 30% más que si hubiera comprar el equivalente en gasoil.
Pero toda buena acción, creánlo, tiene su coste. Y en este caso el amigo Bob ha tenido que hacer frente a una multa de 1000 dólares por no pagar los impuestos de combustibles para vehículos a motor de su estado, y hasta es posible que el Gobierno Federal le pida otros 1000.
Y la suma no acaba ahí, ya que le han pedido 2500 dólares de fianza si quiere utilizar aceite vegetal como combustible.
Desde luego esta situación resulta llamativa en un país donde su industria automovilística está decidida a apostar por energías renovables y alternativas al petróleo, pero que finalmente no acepta las iniciativas individuales. Todo debe estar controlado y marcado por grandes corporaciones. En fin, eso es USA no?